12 nov. 2010

envenenado

Hasta los huesos me tienes,
y ni mi amor aún tienes.

Intrigado, de ti, de tus cosas,
aunque me largues por bulerías.

Tus letras, componen mis palabras,
que bien conoces, que sabes de ellas.

Con ellas te escribo,
te hablo, te busco.

Pero son tus palabras, tus frases,
las que me siguen, las que me muestran interés.

Las que te consiguen rosas,
las que te regalan mis cartas.

Porque me tienes, me posees,
aunque no te encuentre, aunque no te muestre interés.